Esperábamos con ilusión este día. Íbamos a compartir un día de convivencias y al mismo tiempo celebrar la Pascua bajo el lema: “Jesús resucitado: un gran regalo”.
Pero, debido a la lluvia, nuestro destino cambió. No pudimos ir de marcha, ni disfrutar de la naturaleza, como estaba previsto. En su lugar hemos pasado la mañana juntos en el salón de actos. El espacio no es el mismo, pero el objetivo final se ha cumplido.
Tras una pequeña marcha hemos llegado al salón donde hemos hecho diferentes dinámicas. Hemos comenzado con la búsqueda del silencio, el encuentro con uno mismo, la relajación… Pasamos, después, a comentar lo que una canción nos sugería y hacer un “regalo”. ¿A quién? No importaba, lo importante era lanzar mensajes de VIDA a nuestros compañeros.
Alberto nos ha explicado el significado de la Pascua y hemos seguido trabajando.
Hemos tenido tiempo de ocio (juegos en el lateral de la iglesia, almuerzo, tren en el salón…) y más trabajo. En grupos de ocho hemos llegado a unos compromisos que hemos plasmado en nuestros vasos, torres y una pancarta gigante.
Terminamos nuestro encuentro escuchando y cantando la canción de Amaral titulada “Resurección”.
Gracias a todos por vuestra colaboración y granito de arena en esta jornada.
Comentarios recientes